Nuestro maravilloso ajo

De casi todo el mundo son conocidas las múltiples propiedades de esta planta, tanto culinarias como medicinales. El ajo, cuyo nombre en latín es Allium Sativum, es una especie de planta que ha sido clasificada tradicionalmente dentro de la familia de lasliliáceas, aunque actualmente se le ubica en la familia de las amarilidáceas, extremo éste que está siendo discutido en la actualidad.
Comencemos hablando un poco sobre lainformación nutricional de esta planta. En una ración de 100 gramos de ajo nos encontramos con:

– Calorías: 149.

– Lípidos: 0,5 g.

– Ácidos grasos saturados: 0,1 g.

– Ácidos grasos poliinsaturados: 0,2 g.

– Sodio: 17 mg.

– Potasio: 401 mg.

– Glúcidos: 33 g.

– Fibra alimentaria: 2,1 g.

– Azúcar: 1 g.

– Proteínas: 6 g.

– Vitamina A: 9 IU.

– Vitamina C: 31,2 mg.

– Vitamina B6: 1,2 mg.

– Hierro: 1,7 mg.

– Calcio: 181 mg.

– Magnesio: 25 mg.

 

(Fuente de la que se han extraído estos datos: USDA – Agricultural Research Service United States Department of Agriculture – Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos).
Además de ser gastronómicamente un estupendo ingrediente culinario, usado en multitud de nuestras comidas cotidianas, posee también una amplia variedad de propiedades medicinales, entre las que nos encontramos principalmente con las siguientes:

 

1. Es un antibiótico natural.

 

2. Es un gran antiinflamatorio.

 

3. Combate las infecciones.

 

4. Es un remedio contra el reuma, la artritis y la gota.

 

5. Es un gran desinfectante para la piel.

 

6. Actúa como analgésico.

 

7. Favorece la digestión.

 

8. Previene la hipertensión arterial.

 

9. Protege contra el cáncer.

 

10. Ayuda al sistema cardiovascular.

 

11. Tiene propiedades para la tos.

 

12. Fortalece el sistema inmunológico.

 

13. Es un favorecedor de la eliminación de líquidos.

 

Estas maravillosas propiedades curativas eran bien conocidas ya hace miles de años por diferentes culturas, sobre todo por las culturas mediterráneas (griegos y romanos), y por lo tanto ellos usaban el ajo como sustancia medicinal. La propiedad más habitual de uso en aquella época fue como antibiótico natural por los soldados tras las guerras.
Y para acabar este artículo les contaré la anecdótica historia (no se sabe a ciencia cierta si fue real o no) de «El vinagre de los cuatro ladrones«, que relata las peripecias de cuatro condenados a muerte en 1721. Fueron dejados en libertad con la condición de que enterraran a las víctimas muertas de la Peste de Marsella. Se dice que al parecer no se contagiaron de la enfermedad porque bebían vino con ajo.

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